
Los gritos de auxilio, dolor o pavor y una columna de humo que emanaba del módulo seis alertaron al resto de prisioneros de la tragedia que se propagaba rápidamente por el penal de Comayagua, donde cientos de reos perecieron carbonizados o asfixiados en un incendio que no fue combatido a tiempo por el temor inicial a que se tratara de un intento de fuga.
El Ministerio Publico confirmó 355 muertos, lo que lo convierte en el incendio carcelario con mayor número de vÃctimas en un siglo.
“Nosotros rompimos el techo y salimos pero vimos como morÃan en el módulo de enfrente. (Los presos) querÃan salir pero estaba cerrado. Todos murieron, esto fue algo horrible, es una pesadilla”, relató a The Associated Press Eladio Chicas, un reo que cumple una condena de 39 años de prisión, de los cuales ya purgó 15. El sobreviviente se encontraba en el módulo cuatro, de los 12 que integran la penitenciarÃa.
Las llamas comenzaron en el módulo seis, de acuerdo con las autoridades, cuando un recluso incendió intencionalmente su colchón.